jueves, 4 de noviembre de 2010

No suelo desconcertarme con facilidad. De hecho, mi mente se somete a diario a arduas pruebas de resistencia emocional, sensibilidad y estética. Blogspot me acaba de dar una lección. La mayor lección de desconcierto de mi vida. Casi más que cuando intenté ver "Two girls, one cup". Casi aún más que cuando dilemo (ya sé que no es un verbo, pero mi espacio, mis normas...) acerca de tal o cuál imagen poner en "Sordidez" o en "Sordidez vol.2"...
Blogspot se come mis imágenes. La subo, me dice que se ha cargado correctamente. Yo la busco con pasión. La rebusco con ilusión. La requetebusco con desesperación. Y...¿qué me encuentro?...nada...NADA!!
¿Dónde cojones las echas, blogspot?, ¿en?, ¿en?...Te juro que como mi espacio sea el elegido para unir mundos paralelos o metaparalelos (era por poner meta, que me gusta...juas juas), te meto una, blogspot...te meto una, que ni Serenity bajando a darme un cristal de plata te libra. Ahí queda.