miércoles, 10 de noviembre de 2010

A pastel

Porque hay momentos en los que la vida te apremia, y todo lo ves de colores (más o menos reales, vale...pero ¿y qué?), y tu distorsión de la percepción se acerca más a arcoiris fantásticos de Wonderlandia, y...vale, es THC, pero lo mismo dá que dá lo mismo. Por eso dejo a continuación una mirada colorística, aún no inteligible ni por mí misma, de unas estatuas de la clase de dibujo de primero...pero, queda tan bien...







No me digáis que no sería un puntazo que el Moisés y la Inmaculada se recreasen en tres dimensiones con neones de esos colores...Una flipada...