domingo, 14 de noviembre de 2010

Prefacio

"Cuando el teatro es necesario, no hay nada más necesario"
Las cosas nunca salen como una quiere;  por eso son tan sumamente maravillosas. Claro que no siempre es así, pero en lo que respecta a la versatilidad de las mismas -como  puede ser un dibujo-, cada variación -sobre todo las no intencionadas- puede significar un paso hacia un nuevo rumbo (quien dice rumbo dice estilo, manera de trabajar, forma...). 
Es por eso que, mientras realizaba estos estudios, se me ocurrió que, dado el dramatismo hacia el que los quería encauzar, podría retomar a aquellos personajes teatrales que me han marcado -cuanto menos-, desde que leí mi primera obra. Y ni qué decir de cuando ví mi primera puesta en escena (aún recuerdo a aquel Lisandro shakespeariano...el más guapo que he visto en mi vida -tanto es así que me dio coraje que Helena no consiguiera nada con él. Qué zorra "la" Hermia...-); o de cuando la interpreté (de esto hablaré más y mejor en el siguiente post.Jú já).
Os dejo con esos estudios prefaciacescos (tengo un problema lingüístico, lo sé...) de mi segunda-siamesa (la música está a la vez que el teatro. Es lo que hay...) gran pasión:


Las tres están realizadas con técnica digital.