miércoles, 10 de noviembre de 2010

Retratos

El retrato siempre ha sido una de mis grandes obsesiones; no porque el resultado se parezca al retratado, que podría ser, sino porque en el retrato se pueden experimentar descripciones del carácter y la moral de una persona. Claro está que, si como yo, que para sacar pasta he de retratar -vía fotografía- a la gente, se trabaja en una constante cercanía a la morfología facial estática, se puede perder mucho. No obstante, esta práctica no deja de ser un entrenamiento, que ya es algo.
A continuación, un ejemplo de unos retratos que tenía por ahí guardados:

 Este retrato lo hice a partir a de una fotografía, por encargo. El nivel de dificultad es mínimo, ya que se parte de un elemento estático.
 Posiblemente, este dibujo sea una de mis mejores (y más enriquecedoras) experiencias retratísticas. La modelo era una compañera de clase del bachillerato, y, debido a su condición de alumna (no paraba quieta) y al tiempo con el que contaba -sesiones de 5-10 min-, quizás el resultado no sea el mejor del mundo. Pero aún así, el ejercicio de retentiva y el de mano fue una delicia.
Es evidente quien es -Jeremy Irons-, por lo que evidencia también que no posó para mí (una pena, porque él se lo pierde...en fín). La dificultad -si es que es ese el término correcto para definirlo- radica en que está realizado a estilográfica, por lo que, el trazo sobre el papel ha de ser consistente y decidido.