lunes, 11 de julio de 2011

La Venus de la Central

Afrodita, en un arrebato de ego superlativo, decidió volver a hacerse presente físicamente entre los mortales. Sabía que no podría volver a escenificar lo épico de su primer nacimiento (nacer de la espumita que dejaron los genitales de Urano, cortados por Cronos, en el mar, tal cual vedette en los mejores tiempos de La Revista), así que pensó que podría florecer de entre la chatarra, muy valorada por sendos grupos étnicos del planeta azul...