jueves, 2 de febrero de 2012

Literatura y café

Muy queridas señoras mías:

Como ya es de costumbre en estas nuestras reuniones, les comunico que esta semana pasaremos a analizar al señor Fraudelaire -siento tener que acotar tal sentencia, queridas; ya son gustosas de saber cómo procedo en cuanto al desacuerdo literario, ja, ja, ja-. No obstante, y como es de requerir, será comunicada posteriormente la lectura que llevaremos a cabo la semana que viene, esperando así que la susodicha encargada proponga algo de gusto un tanto más exquisito. Así pues, tampoco es de menester saber apreciar lo que son las meras tribulaciones en ámbito jocoso de la pluma de algunos por mero gusto.

No obstante, comencemos.