sábado, 21 de abril de 2012

A William S. Burroughs

Yo sólo quiero estar ahí, introduciéndome mierda en las venas; pudriéndome mientras me pierdo en mi retórica interior, en la dialéctica del sexo libre. Transcribir mi alma en papel de arroz. Disiparme en el color de Redon, tocar la textura de Schiele con mi piel. Escribir mi existencia en metadona mientras me olvido en el humo de Turner y recitar a la vez a carcajadas a Crowley...Sentirme robot y humano y animal y extraterrestre y árbol y cosa...Saberme consciente del consumo, enjuta, decrépita, marchita...Y despertar. Y ver. Y conocer. Y experimentar...Y entonces, entre la resaca de la percepción, confirmar todo lo que me queda por aprender.


Porque no hay nada como experimentar. Gracias, Burroughs.