Por culpa de una tontería de Cupido porque Apolo se había mofado de él, la pobre Dafne cuando se dio cuenta, estaba pidiéndole a Peneo, su padre, que por Zeus y todo el Olimpo junto la salvara del acoso del dios del amor. Se nota que, el padre, como era así de cachondo, dijo: "ya que la niña es ninfa de los árboles, que sea un Laurel". Visto por el lado bueno, el árbol se convirtió en sagrado para Apolo -fíte tú qué cosa- y las hojas del mismo para echársela a los guisos (que no sé cómo, mi madre siempre me la pone a mí).
Nanase's drawing
Jóvenes, más jóvenes; viejos, más viejos; con dientes, sin dientes; más oniríco o más dionisíaco; más guarro o más ñoño...dá igual, el caso es que tenga garra y funcione. Ése es un buen dibujo.
miércoles, 23 de mayo de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
Mujer macetero
Por todos es sabido el buen parecer de la mujer florero, cuyo máximo hacer en el día es saber en qué lugar de su casa queda mejor. En cambio, la mujer macetero es de menor extensión en conocimiento, pues ni si quiera yo aún podría decir cuál es su función. Probablemente sea la misma que la florero, pero tiendo a pensar que más aplicable al ruralismo o, en su defecto, a la suegra. Bueno, sea como fuere, es un tema que no me interesa siquiera, puesto que para muebles inservibles u ornamentos, lo mismo dá que dá lo mismo (salvo que seas barroco, claro).
Otro día divagaré sin rumbo ni sentido sobre la mujer chisme (como por ejemplo Soraya, la que sale en el Congreso).
Otro día divagaré sin rumbo ni sentido sobre la mujer chisme (como por ejemplo Soraya, la que sale en el Congreso).
viernes, 18 de mayo de 2012
La Transfiguración de Frank
Y allí, postradas ambas dos llenas de su Sweet Transvestite from Transexual Transylvania fe, pudieron ver el resplandor que envolvía a aquella figura que se les aparecía antes sus ojos. No había duda alguna. Era Él.
sábado, 21 de abril de 2012
Privilegio
Y entonces, sacóse las vísceras, para no poder deglutir ni defecar; los pulmones, para no poder respirar. Sacóse los ojos, para no poder mirar; el corazón, para no amar. Y finalmente, reventóse el cerebro, para no pensar. Y en aquel momento, por fin sintióse en paz.
A William S. Burroughs
Yo sólo quiero estar ahí, introduciéndome mierda en las venas; pudriéndome mientras me pierdo en mi retórica interior, en la dialéctica del sexo libre. Transcribir mi alma en papel de arroz. Disiparme en el color de Redon, tocar la textura de Schiele con mi piel. Escribir mi existencia en metadona mientras me olvido en el humo de Turner y recitar a la vez a carcajadas a Crowley...Sentirme robot y humano y animal y extraterrestre y árbol y cosa...Saberme consciente del consumo, enjuta, decrépita, marchita...Y despertar. Y ver. Y conocer. Y experimentar...Y entonces, entre la resaca de la percepción, confirmar todo lo que me queda por aprender.
Porque no hay nada como experimentar. Gracias, Burroughs.
viernes, 20 de abril de 2012
Las Tres Gracias
Aglaya, Eufrosine y Talía.
Alegres, bellas, esplendorosas, joviales...danzarinas, placenteras, atractivas. Hijas de Zeus...¡cómo no ser perfectas!
Delgadas, frágiles, transparentes...hijas de los ojos de la aceptación...¡cómo no ser perfectas!
Alegres, bellas, esplendorosas, joviales...danzarinas, placenteras, atractivas. Hijas de Zeus...¡cómo no ser perfectas!
Delgadas, frágiles, transparentes...hijas de los ojos de la aceptación...¡cómo no ser perfectas!
jueves, 19 de abril de 2012
Homo Cogitantis
Cuenta la historia que, una vez que hubo evolucionado el ser humano, fue mejor. Tratóse ésta de apartar aquello que se había estado ensalzado desde la aparición de la especie: los sentimientos. Teóricos de la época arraigados en la costumbre del sentir, se manifestaban en contra de la nueva ola de seres metódicos y mecanizados. Pero por mucho que se opusiesen, la tendencia a abandonar toda clase de sentimiento se fue imponiendo en cada uno de los seres humanos del Planeta Tierra. No fue por moda. No fue por ley. Simplemente pasó. Sabíase que estar en continua contienda con uno mismo, tener al corazón y al cerebro peleados, era un fallo para el buen funcionamiento de esta especie, por lo que de manera natural, se fueron adaptando al no sentir. Una vez asentadas las nuevas bases del homo cogitantis, la vida en la tierra fue mucho mejor. No existía el estado de felicidad, pero sí se estaba cómodo y las relaciones sociales se volvieron algo que no hicieron más que sacarlos de una rutina mecánica remunerada a una rutina mecánica de gasto. Pero daba igual, era un hecho inapreciable, un estadio más...
Aguafuerte, resina y tinta digital.
Aguafuerte, resina y tinta digital.
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